Nuestros pardillos hacen sus pinitos.

Aprovechando el paseo por Valencia, los pardillos se ganaron con el son de sus voces y los acordes de sus instrumentos, el pan de la noche.

Poco a poco se van forjando nuevos tunos.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.